

Un guiso popular en la mayoría de los países sudamericanos es el locro de zapallo. Principalmente, porque tiene origen prehispánico e inca, y formaba parte de la cocina de los pueblos andinos, cuando su dieta consistía en maíz y papas. De hecho, la palabra "locro" proviene del quechua "ruqru" o "luqru".
El locro se come durante todo el año en Perú, con variaciones a lo largo de la costa, en los Andes y en la selva. Por lo tanto, se prepara de diferentes formas en cada lugar, como guisos, cremas o sopas, con diferentes ingredientes. Sin embargo, las preparaciones más populares de locro incluyen zapallo y choclo.
Actualmente, el locro es uno de los platos más icónicos de Perú, y ha obtenido este estatus debido a que es un clásico en las mesas peruanas. Siempre se sirve caliente y se puede disfrutar en cualquier momento del día. No hay peruano que no lo haya probado. A continuación, presentamos una receta sencilla para disfrutar de este platillo.
🥘 El caldo de verduras se puede reemplazar por agua. Las habas tienen doble pelado: primero se desvainan y luego se les retira la cáscara. El chorro de agua al final del sellado hará que el bistec quede jugoso.
El locro de zapallo debe tener una textura espesa y sedosa, pero puede resultar difícil encontrar el equilibrio perfecto. Si se agrega demasiado líquido, el locro puede volverse aguado. Sin embargo, existen soluciones en la despensa para resolver este problema sin afectar el sabor del plato.
Para lograr una consistencia más espesa, es recomendable agregar una mayor cantidad de zapallo. También se puede añadir 2 cucharadas de harina para lograr una textura más fina. En cualquier caso, el maíz molido contiene una gran cantidad de almidón, lo que suaviza la comida.
En definitiva, el zapallo es el ingrediente estrella del locro, ya que se cocina hasta obtener un puré que luego se mezcla con una deliciosa salsa a base de cebolla, ajo y ají amarillo. Como este plato se basa principalmente en esta deliciosa fruta, no se deben ignorar los nutrientes que aporta.
El zapallo es beneficioso para controlar los niveles de colesterol, para bajar de peso y es un excelente antioxidante natural. Además, es rico en fibra, minerales y vitaminas, por lo que se recomienda incluirlo en la dieta al menos 2 veces por semana. También es una fuente de vitaminas A, B, C y E, así como de zinc y otros nutrientes que ayudan a mantener la piel sana y flexible.
Y tú, ¿cómo prefieres comer el rico locro de zapallo?
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