¿Se puede refrigerar la cebolla ya cortada?

Desmentimos una noticia falsa que circula en Internet y te damos algunos consejos sobre cómo escoger y conservar la cebolla de forma práctica.

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REDACCIÓN
Redacción Buenazo13 Oct 2020 | 9:42 h

Las noticias falsas o fake news no son exclusivas de la era de internet. De hecho, son una táctica muy utilizada en la política y en las guerras comerciales desde toda la vida, pero muchas veces también son el resultado prejuicios o deducciones incorrectas que terminan por arrastrar una mentira como una bola de nieve.

Nunca como ahora —debido a la facilidad con la que es posible comunicar a través de internet— las falsedades han tenido tantos “likes”. Y lo peor de todo, es que nos hacen dudar de nuestro sentido común e incluso negar nuestra propia experiencia. Y es que hay “algo” en aquello que se enuncia como verdad (el medio en que se dice, quién lo hace y la forma cómo se construye el enunciado) que le da a las mentiras más evidentes una carga de verdad categórica. La fórmula para una noticia falsa no es nada complicada.

El meme es una de las formas más eficiente de transmitir noticias falsas. Cuidado con creer todo lo que se publica en las redes sociales.   El meme es una de las formas más eficiente de transmitir noticias falsas. Cuidado con creer todo lo que se publica en las redes sociales.

El origen de la mentira

El caso de la cebolla es el ejemplo perfecto de cómo una noticia falsa puede convertirse en viral y generar una ola de pánico —o al menos la duda— incluso entre los más criteriosos. De hecho, el asunto se mantuvo circulando durante un año hasta la web de chequeo de datos (fact checking) Snopes abordó el tema en 2009. El equipo de Snope encontró que la noticia la había dado en marzo del 2008 la bloguera Sarah McCann (quien firmaba como Zola Gorgon) en su página dinnerwithzola.com.

La nota llevaba por título Cebolla malograda. En ella, la escritora narra una visita a una planta productora de mayonesa en Estados Unidos, durante la cual alguien trajo a colación el tema de la intoxicación por mayonesa. Fue entonces que uno de los propietarios, químico de formación y encargado de la formulación de las recetas de la planta, explicó que no hay riesgo de envenenamiento o intoxicación debido a la composición química de las mayonesas industriales: el vinagre y el ácido cítrico impiden el crecimiento de microorganismos.

“Ed” —así se llamaba el químico— “explicó que cuando se reportaba un caso de intoxicación por alimentos, lo primero que buscaban los encargados de investigar el caso es si la víctima había comido cebolla”, y luego continuó: “las cebollas son grandes imanes para las bacterias, especialmente las que están crudas. Nunca se les ocurra dejar una porción de cebolla cortada”.

Y así, de boca de un químico —la voz autorizada—, en un blog con mucha llegada, se dio origen a la falsedad. De hecho, hasta surgieron memes, la forma más eficiente de hacer algo viral en la actualidad. Hoy, el meme en cuestión lleva un anuncio de información falsa en Facebook.

La versión en inglés hoy lleva un anuncio de noticia falsa en Facebook.     La versión en inglés hoy lleva un anuncio de noticia falsa en Facebook.

La verdad prevalece

A pesar de que fue desmentida a tiempo, esta noticia falsa siguió circulando por años, hasta que, en 2019, es decir, 10 años después de su origen, la Asociación de Nacional de Productores de Cebolla de Estados Unidos tuvo que salir a esclarecer el asunto, de nuevo. Según su comunicado más bien, “cuando se cortan, las cebollas liberan un compuesto que no favorece el crecimiento de patógenos”.

Posteriormente, el Centro de Seguridad Alimentaria de la Universidad de Georgia emitió un comunicado en el que señalaba: “Es sabido que el jugo que expulsa una cebolla al ser cortada inhibe el crecimiento de distintos tipos de microorganismos, incluso aquellos que pueden causar intoxicación en humanos”. De hecho, se trata de la misma sustancia que nos hace lagrimear cuando cortamos esta hortaliza.

Así que podemos decir con certeza que no hay ningún riesgo en consumir cebollas previamente cortadas y guardadas en la refrigeradora.

Al cortar la cebolla se rompen las paredes celulares y lahortaliza expulsa un sustancia que no favorece la presencia de microorganismos. También nos hace llorar.   Al cortar la cebolla se rompen las paredes celulares y lahortaliza expulsa un sustancia que no favorece la presencia de microorganismos. También nos hace llorar.

¿Cómo conservarlas?

Cualquier nutricionista sabe que siempre va a ser mejor consumir alimentos frescos. Pero ya sabemos que no hay riesgo en consumir cebollas cortadas con anterioridad, así puedes seguir guardándolas como siempre lo has hecho. También recomendaría guardar la cebolla previamente cortada en la refrigeradora antes que tenerla a temperatura ambiente, ya que en un ambiente sin refrigerar la cebolla se marchita. Eso sí, tápala herméticamente (puede ser en un táper o con papel film) para que se conserve mejor y también para que tu refri no huela mal.

La práctica y la experiencia nos dicen que una cebolla cortada puede permanecer tranquilamente hasta una semana en la refrigeradora. Y varias semanas en la congeladora. De hecho, si cortaste más cebolla de la que necesitas para el plato que vas a hacer, deberías guárdala o congelarla antes que tirarla a la basura. Eso sí, recuerda siempre hacerlo con higiene y limpieza, tanto del cuchillo o implemento de corte como de las superficies y envases que vayas a usar.

Picar cebolla y guardarla es un prática muy recomendable para ahorrar tiempo. Pero siempre hay que hacerlo con higiene.    Picar cebolla y guardarla es un prática muy recomendable para ahorrar tiempo. Pero siempre hay que hacerlo con higiene.

¿Cómo escoger una cebolla?

En nuestro país suele haber dos tipos de cebolla, la blanca —que tiene piel exterior amarilla—, y la roja. Nuestra cocina usa principalmente la roja, y muy poco la blanca, en alguna que otra receta importada. Busca siempre cebollas firmes, con los cuellos secos, y descarta aquellas con manchas negras, o con cortes que dejen ver las capas interiores. Tampoco deben estar aguachentas o fofas.

Hay quienes las prefieren grandes; mientras que otros u otras las prefieren pequeñas. De hecho, esto depende también del fin que vayan a tener. Para encurtidos, se usa la más pequeña; para el ceviche, es mejor que sea una cebolla mediana y alargada (para el corte en juliana); mientras que las grandes o doble corazón —que suelen ser las de sabor más pungente— se recomiendan para guisos.

Las cebollas deben tener el tallo y el rabo secos. Las de doble corazón suelen ser más fuertes, y sirven para aderezos. Las más tiernas para el cebiche.   Las cebollas deben tener el tallo y el rabo secos. Las de doble corazón suelen ser más fuertes, y sirven para aderezos. Las más tiernas para el cebiche.

Ahora que puedes quedarte en paz con esas cebollas que tienes guardadas en la refri, quizás te interese leer estos artículos:

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