

Este plato tiene una rica historia en Perú. Durante el Virreinato del Perú, muchos africanos llegaron al país a través del comercio de esclavos y comenzaron a cocinar alimentos utilizando las partes menospreciadas de los animales. Así nació este plato, que además de ser sabroso, contiene dos ingredientes muy importantes: la patita y el maní, que son beneficiosos para nuestra salud.
Las patitas son una fuente de proteínas magras, esenciales para el crecimiento y reparación de tejidos, y también contienen colágeno, que ayuda a mantener la salud de las articulaciones y la piel. Además, están llenas de minerales como hierro, zinc y fósforo, que son vitales para el funcionamiento adecuado del organismo.
Por otro lado, el maní es una excelente fuente de grasas saludables, como los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, que ayudan a mantener niveles adecuados de colesterol y proteger el corazón. También es rico en fibra, lo que contribuye a la salud digestiva y ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Aprender a hacer patita con maní no lleva mucho tiempo. Es una receta bastante sencilla que utiliza ingredientes que generalmente se encuentran en los mercados. Además, es una de las recetas más económicas que puedes preparar. A continuación, se detallan los pasos para preparar este popular platillo.