

La carapulcra, un plato tradicional peruano hecho con papas secas, tiene sus raíces en el siglo XVII, pero su popularidad creció significativamente en la primera mitad del siglo XIX, convirtiéndose en un plato imprescindible en las reuniones familiares.
Este guiso ha sido parte de las tradiciones familiares desde los tiempos de los incas y se considera uno de los platos más esperados en las festividades populares. Su nombre deriva de la palabra "qala phurk'a" en aymara, que significa "cocinar a la piedra". Originalmente, la receta se basaba en una combinación de carne de llama o alpaca y ají panca, pero con el tiempo ha evolucionado y variado.
A lo largo de los años, este plato ha mantenido su tradición, al mismo tiempo que ha evolucionado con la incorporación de nuevos ingredientes. Aunque muchos consideran que preparar carapulcra es una de las tareas más complicadas de la cocina peruana, aquí aprenderás una forma más práctica de hacer una carapulcra tradicional.
Inicialmente, la carapulcra se preparaba con carne de auquénido. A lo largo del tiempo, se han realizado modificaciones en la receta, como la sustitución de la carne de auquénido por pollo o cerdo, así como la inclusión de dos acompañamientos clásicos: arroz y yuca. En ocasiones, algunos cocineros optan por utilizar papas frescas en lugar de papas secas. A pesar de estos cambios, la carapulcra sigue siendo uno de los platos más antiguos y sabrosos de la gastronomía peruana.
Y tú, ¿cómo prefieres la carapulcra?
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