

Las semillas de chía provienen de la planta "salvia hispánica". Poseen principalmente omega-3, calcio, fibra dietaria, magnesio, hierro y potasio, lo que ayuda a fortalecer los huesos y articulaciones. Tienen propiedades antioxidantes y depurativas.
Para activar la chía y aprovechar todos sus beneficios, se recomienda remojar (hidratar) las semillas en agua hervida, por al menos dos horas, antes de consumirlas. La chía (previamente hidratada) se puede consumir con jugo de naranja, mandarina o toronja.
Por su aporte de omega-3, ayuda a cuidar la buena salud del cerebro y el corazón, y favorece la eliminación de toxinas. Además, mejora la digestión y ayuda a mantener una buena hidratación. De hecho, es ideal para los deportistas.
Recuerda: para un consumo frecuente, la dosis recomendada es una cucharada de chía al día.