Huevos de corral y de pastoreo: ¿qué los diferencia de los comunes?
Conoce los distintos tipos de huevo que se ofrecen en el mercado. ¿Qué son exactamente y en qué se diferencian de los comunes?


Los huevos son un súper alimento: son nutritivos —a pesar de que tienen alto contenido de colesterol—, económicos —son una proteína muy accesible—, sabrosos y muy versátiles en la cocina. Pero no todos los huevos que encontramos en el mercado son iguales.
Los hay convencionales o comunes; también los huevos de corral, los orgánicos y los de pastoreo. Sí, hay varios tipos de huevos. Pero, ¿sabes cuáles son sus principales características y qué beneficios tienen? En todo caso: ¿cuáles son mejores?
Como dijimos, el huevos es un alimento súper nutritivo: aporta proteínas —principalmente la clara— y aminoácidos indispensables para nuestro cuerpo. Además, contiene vitamina A, vitamina D, A y las del complejo B; minerales: fósforo, selenio, hierro, yodo y zinc, y ácidos grasos. Si quieres saber más sobre sus propiedades, puedes revisar esta nota; esta otra para saber cuántos huevos comer a la semana, y sobre el contenido de colesterol en la yema.

Tipos de huevos
Hay más de una variedad de huevos, dependiendo de cómo se crían y alimentan. Estas diferencias se reflejan en su precio de venta, pero también en sus propiedades nutricionales —aunque mínimamente—; pero sobre todo, en el trato que recibe el animal, un factor que, hoy en día, es determinante para que las personas decidan su compra. Veamos:
1. Huevos convencionales
Estos huevos se producen en galpones en donde las gallinas viven en una jaula. Esta no les permite movilidad ni respirar aire fresco. Su alimentación está compuesta por productos procesados y adaptados a su esquema de vida. Todo esto supone un ambiente poco amigable para el animal, que suele sufrir de enfermedades y/o estrés. Sus huevos, además, tiene un sabor plano, estándar, y su costo, es el más bajo del mercado.

2. Huevos de corral
Como su nombre lo dice, se trata de huevos puestos por aves que viven dentro de un corral, sin acceso al aire libre y poco muy poca libertad de movimiento. Su alimentación también suele ser balanceada, y en el mejor de los casos, orgánica (es decir, sin aditamentos ni plaguicidas). Sin embargo, en este caso las aves también viven estresadas, sin poder mover sus alas ni caminar libremente. Aunque tienen las yemas naranjas, esto puede deberse a ciertos colorantes en su alimentación. A veces, a estos huevos también se les fortalece con omega 3 o con calcio y vitaminas. Su costo, por lo tanto, es mayor que el de los huevos convencionales.

3. Huevos de pastoreo
Nada como una gallina que puede caminar libremente por el campo, batir sus alas, correr y respirar aire fresco. En estos casos, las gallinas, además de su comida regular —que suelen ser granos de maíz—, también se alimentan de las plantas e insectos que encuentra en el campo. Todo esto le ofrece a esta gallina un mejor estilo de vida, sin estrés ni enfermedades. Y por supuesto, sus huevos son más sabrosos. Por todo ello, su precio es mayor que los otros dos (en algunos casos, hasta 5 veces más costosos).

A tomar en cuenta
La producción de huevos no es una actividad muy higiénica que digamos. Los galpones y corrales suelen acumular malos olores y ser focos infecciosos. Por eso, el control sanitario es clave para garantizar la inocuidad de este alimento. En ese sentido, los huevos convencionales pasan por un sistema de fiscalización que se va perdiendo a medida que la producción se vuelve más casera, familiar o informal. En esta nota, abordamos el tema de los riesgos a la salud, y en esta otra, cómo identificar huevos frescos.
Por eso, ten presente todo esto a la hora de escoger los huevos que vayas a comprar.