

La patasca es una sopa peruana que se elabora con mote, carne de cerdo y mondongo. Es un plato tradicional que suele servirse durante la temporada de invierno. La sopa es sustanciosa y abundante, y los sabores del mote y la carne de cerdo se complementan perfectamente con el rico caldo.
En los días fríos, no hay nada mejor que una sopa caliente, y la deliciosa y clásica patasca es la elección perfecta. Es una de las sopas más tradicionales en todo Perú, con un origen que se remonta a la época prehispánica, lo que ha permitido que su receta se transmita de generación en generación hasta nuestros días.
En sus orígenes, esta sopa se preparaba con carne de camelidos como la llama o la alpaca por los antiguos pobladores del Perú. Posteriormente, con la llegada de los españoles y la influencia de su gastronomía, se incorporaron otros ingredientes, como la carne de cerdo. Durante la época colonial, la sopa de patasca se popularizó y solía cocinarse en ocasiones especiales, como bodas o bautizos, debido a que se consideraba un manjar que requería tiempo y muchos ingredientes para su preparación.