

El anticucho o brocheta amazónica es uno de los grandes aportes de la cocina oriental a la gastronomía callejera peruana. Un palito que reúne algunos de los productos más representativos de nuestra Amazonía: el plátano maduro, la cecina, el chorizo amazónico, y la salsa o ají de cocona. Cuatro ingredientes con verdadera identidad oriental, y que no requieren mayor elaboración. Verás que se convierte en un favorito de la casa, porque de verdad es adictivo y muy fácil de hacer.
Por supuesto, para garantizar la calidad del resultado final, tienes que buscar los mejores ingredientes —¡cuidado con la billetera!—. La cecina no debe ser una suela delgada y tiesa, no… debe tener un buen grosor y sentirse fresca y crujiente, pero no por lo seca. Cada región de la Amazonía tiene su forma de prepararla; incluso es posible conseguir cecina de sajino —¡Ufff!—. Sucede lo mismo con el chorizo. Busca uno que no se deshaga al cortarlo en rodajas. El plátano tiene que ser un bellaco maduro, de tal forma que se cocine al fuego de la parrilla y haga contraste —dulce y suave— con los trozos de carne. Puedes agregar también cortes de ají dulce o pimiento, para darle color y frescura.
Pero ninguno de estos ingredientes alcanzaría la cumbre del sabor si no fuera por la salsa o ají de cocona, un complemento infaltable de la cocina amazónica, que aporta picor, acidez y frescura a cada bocado. Solo necesitas cocona pelada y picada —hay dos variedades, la grande y la pequeña—, ají charapita —guarda con este que es pequeño pero potente—, unas ramitas de sachaculantro y sal. Puedes agregar cebolla picada y el ají dulce también. Como para hacerlo en volumen y guardarlo para acompañar todo lo que quieras. Y para bajarlo: ¿qué tal un juguito de camu camu?
Para el ají de cocona: