6 pasos para limpiar tu horno
Sigue estas instrucciones y aprenderás a limpiar tu horno de forma rápida y sencilla.


Las razones por las que deberíamos mantener limpio nuestro horno son muchas. En primer lugar, con un horno libre de grasa y polvo, evitamos la presencia de agentes contaminantes que podrían ser perjudiciales para nuestra salud. Por otro lado, un horno limpio será más eficiente e incluso funcionará mejor debido a que, al extraer la grasa y la suciedad de las rejillas y la chimenea, se permitirá una mejor circulación del aire caliente.
Ahora que se avecinan la fiestas navideñas y de fin de año todos están pendientes del horneado del pavo; por lo tanto, conviene hacerle una limpieza general para evitar esos malos olores que podrían afectar tu comida. En esta nota te explicamos cómo dejarlo en perfecto estado y prolongar su tiempo de vida.

1. Equipo de limpieza
Vas a necesitar jabón o lavavajillas neutro, algún producto que no sea muy fuerte. Colócalo en un recipiente con pulverizador, para facilitar su uso. También vas a necesitar esponja de fibra —las verdes—, papel toalla o paño, y cepillo. Ten a la mano un recipiente con agua para enjuagar la esponja y paño o trapo.

2. Retira rejas y bandejas
Retira todos los accesorios que haya en el interior: las rejillas y bandeja de la base, para poder limpiar todas las superficies con comodidad. Estas piezas las puedes limpiar en el lavadero usando el lavavajillas y una esponja. Ah: y no olvides guantes para no dañar tu piel.

3. Mientras está caliente
Si lo acabas de usar, abre la puerta y deja que se ventile y enfríe unos minutos para eliminar malos olores. Resulta más fácil limpiar el horno mientras aún está un poco caliente —pero no tanto, para evitar quemaduras—.

4. No dejes nada sin limpiar
Rocía el producto de limpieza y déjalo actuar unos minutos. Si sigue caliente, verás que los restos carbonizados y de grasa van a salir más fácilmente. Si está frío, igual. El jabón o producto actuarán facilitando la limpieza. Llegó la hora de pasar el trapo o paño por toda la superficie. No olvides el interior de la puerta, y las bisagras, así como el exterior. De ser necesario, vuelve a aplicar el detergente y soba fuertemente la esponja donde sea necesario. Cuidado con usar algún objeto con filo o punta, para evitar rayones que dañen el material interior y luego pueda oxidarse.

5. Para eliminar olores
La mezcla de bicarbonato y vinagre —media taza de vinagre blanco, media de agua y dos cucharadas de bicarbonato— es muy buena para limpiar y eliminar malos olores o esos restos de carbón que se asientan en la base del horno, o en el interior de la puerta. Aplica la mezcla con un paño o con un cepillo donde sea necesario. Déjalo actuar unos minutos y luego enjuaga con un paño con agua. Y no olvides secar bien todo, para evitar que se oxide o produzca malos olores.

6. Ventilación
Luego de colocar las piezas del interior, deja la puerta ligeramente abierta para que se ventile.

Ahora sí, el horno está listo para usarlo de nuevo. Y no olvides limpiarlo siempre luego de cada uso, así, la limpieza será más fácil y no requerirá tanto esfuerzo.
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