

La sangrecita no solo es un manjar cuando está bien preparada, sino también un platillo con un fuerte aporte nutricional, en especial, para combatir la anemia. Esta es una afección muy extendida y se relaciona con la insuficiencia de glóbulos rojos debido a la falta de hierro en el organismo. Por lo tanto, para prevenir o tratar esta enfermedad, se recomienda consumir alimentos que brinden un alto contenido de dicho mineral, como la sangrecita.
Se calcula que 100 gramos de sangrecita de pollo cocida contiene 29.5 miligramos de hierro; mientras, la pulpa de res, 3.4 miligramos, y el pescado, 3.0 miligramos. Por esta razón, se recomienda consumirla de dos a tres veces por semana; sobre todo, en casos de anemia o desnutrición. Cabe destacar, además, que este alimento es muy económico.
Aquí te compartimos una deliciosa receta para que puedas aprovechar, al máximo, este alimento rico en hierro.
El consumo de sangre animal es tan antiguo como el consumo de carne. En el antiguo Perú se acostumbraba consumir la sangre de los auquénidos: llamas, alpacas o vicuñas. Y esta costumbre también la trajeron los conquistadores, que hacían lo mismo con la sangre de aves y otros mamíferos. Nuestro popular relleno no es otra cosa que un embutido de sangre de res o cerdo, hijo de la también popular morcilla.
Prueba esta receta de papa rellena de sangrecita, una variación rica y super nutritiva.