7 variedades de plátanos peruanos

Aprende a distinguir los tipos de plátano que hay en nuestros mercados con esta breve guía que incluye algunas formas de usarlos en la cocina.

buenazo

Tiene el nombre científico más romántico de la botánica (Musa paradisiaca) y es una de las frutas más consumidas en nuestro país, especialmente en la región amazónica, donde forma parte de la dieta diaria. Gran parte de la producción nacional —1.5 millones de toneladas anuales— proviene de extensas plantaciones ubicadas por debajo de los 2000 msnm, en regiones como Piura, San Martín y Huánuco, siendo Lima el principal destino comercial (10% aproximadamente).  

En el Perú no es común diferenciar plátano de banano. De hecho, ambos viene de la misma familia de plantas; pero el primero es curvo, de pulpa suave y dulce, mientras que el segundo es más bien recto, menos sedoso y menos dulce. Pero bueno, acá todos comemos plátano (a secas); pero dependiendo de dónde estemos, vamos a encontrar unas variedades más que otras, e incluso distintas formas de llamarlas y de consumirlas. Grandes y puntiagudos, pequeños y redondeados; astringentes o sedosos, dulces, ácidos o amargos...

Y tú, ¿sabes reconocer sus variedades y para qué se usa cada una? ¿Sabes cuál es bueno para los chifles salados y cuál acompaña los platos criollos, como el arroz tapado? En esta guía te presentamos las variedades más consumidas y sus principales usos en la cocina, para que nunca confundas un manzano con un bizcocho, o un bellaco con un palillo. Con ustedes, la Musa paradisiaca.

Plátano bellaco

Crece en regiones cálidas, por debajo de los 1300 msnm. Es la variedad más grande (30-40 cm), y de ella se elaboran, cuando está verde, el chifle salado y el patacón. El "maduro" se usa en el chifle dulce, o se come asado —a la parrilla—, y mezclado con el verde, es la mezcla justa del amado tacacho de la Amazonía.

Plátano bellaco: verde y maduro.   Plátano bellaco: verde y maduro. El tacacho, plato típico de la amazonía peruana, lleva una mezcla del bellaco en sus dos etapas de maduración. Aquí, en compañía de un corte de cecina.    El tacacho, plato típico de la amazonía peruana, lleva una mezcla del bellaco en sus dos etapas de maduración. Aquí, en compañía de un corte de cecina.

Plátano bizcocho

Sus frutos son muy pequeños (4-10 cm), como una miniatura del plátano de seda, con una cáscara muy amarilla y manchas negras —que denotan madurez—; pulpa blanca y bastante dulce cuando está maduro. Se usa en algunos postres, dorado con mantequilla, ya que sus azúcares naturales tienden a caramelizar. Son también un snack muy consumido por los más pequeños de casa.

El bizcocho es perfecto como snack, y un clásico de las loncheras escolares.   El bizcocho es perfecto como snack, y un clásico de las loncheras escolares.

Plátano de isla

Es un fruto con un exterior anguloso, que mide entre 15 y 30 cm. Su cáscara es amarilla y se mancha rápidamente de negro a medida que madura —pero suele "aguantar" varios días—. Su pulpa va entre el rosado y el naranja. Se come crudo pero es muy común también que se consuma frito, para acompañar los platos del recetario criollo. Hay quienes lo prefieren ligeramente verde, y a quienes les gusta madurito y melcochudo.

Una variedad muy consumida en nuestro país, clave en la cocina criolla.   Una variedad muy consumida en nuestro país, clave en la cocina criolla. ¿Cómo te gusta: bien madurito o no tanto?    ¿Cómo te gusta: bien madurito o no tanto?

Plátano manzano

Similar al bizcocho, pero de cuerpo más robusto, es decir, como un pequeño tonelito: mide entre 7 y 15 cm. Lleva ese nombre porque su pulpa es dulce y ligeramente ácida, como las manzanas. Se consume sobre todo crudo, pero también frito o en postres.

La ligera accidez de esta variedad lo asemeja a la manzana, de ahí su nombre.   La ligera accidez de esta variedad lo asemeja a la manzana, de ahí su nombre.

Plátano palillo

Es la versión ampliada de un plátano de seda: mide entre 20 y 25 cm. Su cáscara es amarilla con manchas negras, y su interior, ligeramente rosa. Funciona muy bien en las frituras, acompañando platos salados, aunque también se come crudo.

El palillo se parece al de seda, pero es más robusto y sabroso.   El palillo se parece al de seda, pero es más robusto y sabroso. Esta variedad funciona bien en fritura y es muy sabrosa.   Esta variedad funciona bien en fritura y es muy sabrosa.

Plátano rojo

Es una variedad poco difundida, pero muy sabrosa, similar al palillo, pero de cáscara carmesí y menor tamaño. Su pulpa es ligeramente naranja, y se puede comer solo, crudo, o en fritura.

Solo para conocedores: una variedad de poco consumo pero muy rica.   Solo para conocedores: una variedad de poco consumo pero muy rica.

Plátano de seda

Es el plátano de mayor consumo en la costa, de piel amarilla —con manchas a medida que madura— y pulpa "blanca". Mide entre 20 y 30 cm de largo, y se consume crudo o frito, acompañando platos salados y en repostería (queque de plátano). Uf, nada como un platanito de seda con leche condensada, un postre casero clásico.

Plátano de seda: el amarillo perfecto.   Plátano de seda: el amarillo perfecto. El de seda es el clásico plátano para el queque casero.   El de seda es el clásico plátano para el queque casero.

Y si eres amante del plátano, aquí algunas deliciosas recetas con él:
Tacacho con cecina
Arroz tapado a lo pobre
Malarrabia piurana

Foto superior: Shutterstock

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