5 alimentos que no debes guardar en la puerta de la refrigeradora
Guardar alimentos en la puerta de la refrigeradora puede acelerar su deterioro por los cambios de temperatura.

¿Sabías que guardar productos en la puerta de la refrigeradora puede hacer que se malogren más rápido? Aunque muchas personas usan esta zona por comodidad, allí se producen cambios constantes de temperatura, por lo que algunos alimentos frescos deberían mantenerse en repisas interiores o cajones especiales para conservar mejor su calidad y seguridad.
Únete a nuestro canal de WhatsappLa leche
La costumbre de colocar la leche en la puerta de la refrigeradora es un error que muchos cometemos sin saberlo. Cada vez que abrimos el electrodoméstico, la leche sufre un golpe térmico que acelera su descomposición. Lo mejor es seguir la indicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de mantener el equipo por debajo de cinco ℃ (41 ℉) para desacelerar el crecimiento bacteriano. El lugar correcto es una repisa interior hacia el fondo, manteniéndola bien cerrada y verificando la fecha de la etiqueta.
Los huevos
Muchas personas los ubican en las hueveras de la puerta debido al diseño tradicional de fábrica. No obstante, los huevos requieren una estabilidad térmica y protección contra los constantes movimientos. La tabla de conservación de FoodSafety.gov indica que, con una temperatura segura de cuatro ℃ (40 ℉) o menos, los huevos con cáscara se conservan entre tres y cinco semanas; por eso, consérvalos en su cartón original sobre una repisa interna para evitar la pérdida de humedad y aislarlos de olores extraños.
La carne y aves crudas
Al ser productos altamente perecederos y con riesgo biológico, colocarlos en la puerta resulta un grave error de seguridad alimentaria. Si sus jugos se escapan debido a los cambios de temperatura, pueden gotear y contaminar otros alimentos. La OMS recomienda guardar carnes y pescados en recipientes muy bien cerrados cerca de la parte baja de la refrigeradora, evitando sobrecargarlo para no afectar la circulación del aire frío.
Las frutas y verduras
Aunque tenerlas a la vista en la puerta parece una opción muy práctica, los vegetales no soportan bien ese flujo constante de aire cálido. Necesitan los cajones especiales de la heladera, diseñados exclusivamente para regular la humedad ideal y mantenerlos frescos y crujientes por más tiempo. Además, conviene verificar si realmente requieren refrigeración y mantenerlos siempre apartados de las carnes crudas.
El queso
Este alimento sufre con las variaciones térmicas de la puerta. Lo ideal es aprovechar el cajón angosto especial para embutidos si la heladera posee uno, o de lo contrario ubicar el queso en una repisa interior para preservar su textura, aroma y sabor dentro del rango recomendado de cuatro ℃ (40 ℉) o menos.

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