5 alimentos que parecen saludables, pero no lo son
Opciones como la carne de origen vegetal y el queso sin grasa pueden no ser tan saludables como se cree, aunque esconden altos niveles de sodio y aditivos perjudiciales para la salud.

Muchos alimentos que parecen saludables esconden en realidad sodio, azúcares añadidos y aditivos que afectan su perfil nutricional. Etiquetas como light, sin grasa o de origen vegetal pueden llevar a pensar que son mejores opciones, cuando en algunos casos se trata de productos ultraprocesados poco convenientes para la salud.
Únete a nuestro canal de WhatsappCarnes de origen vegetal
Pensar que toda carne de origen vegetal es automáticamente saludable es un error frecuente. Un ensayo publicado en el Journal of Nutritional Science comparó durante ocho semanas los efectos de consumir carne de origen vegetal y carne animal en adultos sanos. Los investigadores no encontraron mejoras en los marcadores de inflamación con la dieta basada en carne vegetal.
Además, algunos sustitutos vegetales ultraprocesados pueden contener cantidades elevadas de sodio y aditivos, por lo que es importante revisar su composición nutricional antes de elegirlos.
Queso sin grasa
El queso sin grasa es altamente procesado y poco saciante. Al contener más espesantes y aditivos que su versión entera, ofrece una experiencia insatisfactoria que puede llevar a comer en exceso.
En cambio, un estudio publicado en Neurology, que siguió a 28.000 personas durante 25 años, encontró que los adultos sin predisposición genética al Alzheimer que consumían más queso entero tenían hasta un 17% menos de probabilidades de desarrollar la enfermedad.
Gaseosas dietéticas
Sustituir el azúcar tradicional por versiones supuestamente ligeras no elimina los riesgos. En 2023, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó el aspartamo como posiblemente cancerígeno para los humanos, mientras que otros edulcorantes como el xilitol se han asociado a un mayor riesgo cardiovascular.
Además, una revisión científica de 21 estudios publicada en Cureus vinculó el consumo elevado de gaseosas dietéticas con peor salud mental, artritis reumatoide y envejecimiento celular acelerado.
Yogur light
El yogur light es uno de los casos que más preocupa a los especialistas. Al ser bajo en calorías, bajo en proteínas y contar con un uso intensivo de edulcorantes artificiales, ofrece una saciedad muy pobre que dificulta regular el apetito a lo largo del día.
Como advierten los expertos, aporta muy pocas calorías pero también muy pocos nutrientes reales, sin favorecer adecuadamente la función cerebral ni cubrir las necesidades hormonales, y proponen como alternativa el yogur griego sin azúcar añadida.
Yogur helado
Una encuesta del International Food Information Council (IFIC), difundida por la revista Glass & Note, reveló que el 64% de los consumidores cree que el yogur helado es siempre más saludable que el helado común; sin embargo, el 58% de los productos más vendidos supera los 20 gramos de azúcar añadida por porción, rozando el límite diario recomendado por la Asociación Americana del Corazón (AHA).
Al sumar toppings y su facilidad para consumirse en exceso, el conteo final de azúcares y calorías puede asemejarse al de una comida entera.

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