¿Cuál es el mejor momento del día para comer fibra?
Incluir alimentos ricos en fibra en la dieta puede ayudar a controlar el apetito, además de aportar beneficios relacionados con la digestión y la salud metabólica.

La fibra suele asociarse con una buena digestión, pero sus efectos van más allá del intestino. También participa en la regulación del azúcar en sangre, la sensación de saciedad y la salud cardiovascular. Distintas investigaciones apuntan a que el momento en que se consume también podría influir en sus beneficios, especialmente durante la primera comida del día.
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El desayuno puede ser un buen momento para incluir alimentos ricos en fibra. La nutricionista Mia Syn explica que consumirla desde la primera comida puede ayudar a controlar el apetito y favorecer una alimentación equilibrada durante el día.
Una de las razones tiene que ver con la forma en que el organismo procesa los carbohidratos. La fibra puede ralentizar la absorción del azúcar en el torrente sanguíneo y evitar cambios bruscos en la glucosa. Jennifer Lee, científica del Centro de Investigación sobre Nutrición Humana Jean Mayer del USDA en la Universidad de Tufts, señala que este nutriente puede retrasar la digestión y absorción de los carbohidratos.
Fibra en la mañana: más saciedad y energía
El efecto de la fibra sobre la digestión también puede influir en la sensación de hambre. Al hacer más lento el proceso digestivo, ayuda a mantener la saciedad durante más tiempo. Monica Kelly, dietista titulada del Centro Médico Montefiore: Campus Einstein, destaca el papel de este nutriente para prolongar la sensación de llenura después de comer.
Además, al ralentizar la entrada del azúcar en la sangre, la fibra permite una liberación más gradual de energía. Algunos tipos también llegan al colon, donde son fermentados por bacterias beneficiosas que producen compuestos relacionados con la salud metabólica.
¿Cómo incorporar más fibra sin causar molestias?
Algunas alternativas son la avena, los cereales ricos en fibra, el pan integral, las frutas, verduras, legumbres, nueces y semillas de chía o lino. Ansari, dietista nutricionista titulada y especialista certificada en dietética deportiva con sede en Los Ángeles, recomienda distribuir el consumo de fibra durante el día en lugar de concentrarlo en una sola comida.
Si una persona no está acostumbrada a consumir mucha fibra, lo recomendable es aumentar la cantidad de manera gradual y beber suficiente agua. Un incremento repentino puede provocar hinchazón, gases o estreñimiento.
Aunque la mañana puede ser un buen momento para empezar, no es el único. Mantener un consumo variado de fibra durante el día permite aprovechar sus beneficios para la digestión, la saciedad y la salud metabólica.

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